La lumbalgia o dolor de espalda baja es un padecimiento que sufren nueve de cada 10 personas, al margen del género y la edad, en cuyo origen convergen factores tanto físicos como emocionales, indicó el especialista José Luis González Romero.

El médico experto en Traumatología y Ortopedia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, dijo que en los jóvenes, el dolor de espalda baja por lo general sobreviene tras movimientos bruscos sin el calentamiento o preparación adecuadas.

Sin embargo, dijo, en los adultos, además de esta causa, la edad contribuye por el desgaste natural producto de la misma.

Resaltó que hasta los 20 años, el cuerpo estructuró su conformación ósea y de esa edad hasta los 40 años, el proceso de envejecimiento es paulatino y progresivo.

“El sistema músculo-esquelético empieza a envejecer y ya no se renueva”, indicó el experto y añadió que es durante este periodo de tiempo en que las molestias en espalda baja tienden a acentuarse, exacerbadas por factores como mala higiene postural, sedentarismo, obesidad e incluso estrés.

Agregó que levantar objetos pesados flexionando la espalda en lugar de las rodillas es un detonante importante de lumbalgia, de ahí que los varones en proporción de 15 a una en comparación con las mujeres, sean los más afectados por esta dolencia.

Afirmó que en la mayoría de los casos con reposo y administración de analgésicos y anti inflamatorios, se resuelve en un periodo promedio de cuatro semanas.

Por otro lado, los cambios hormonales de los periodos menstruales eventualmente llegan a producir dolor de espalda baja, así como otras afectaciones entre las que se encuentra la miomatosis y la endometriosis, dijo.

Resaltó que una creencia generalizada en torno a la lumbalgia tiene que ver con la recomendación de reposo que la gente suele entender como permanecer acostado, lo cual es un error porque está comprobado que periodos prolongados en esa posición producen atrofia muscular.

“El cuerpo para funcionar adecuadamente requiere movimiento” de ahí que en la medida de lo posible el paciente con dolor lumbar debe alternar periodos de reposo y de caminata, expuso.

La práctica periódica de ejercicio físico, de preferencia caminar, contribuye a reducir el riesgo de lumbalgia y otras molestias osteo-musculares, y en el caso específico de las mujeres evitar el uso de tacón muy alto, baja también el riesgo a sufrir esta afección que, dependiendo de su severidad, puede dificultar la marcha.

Evitar el sobrepeso y la obesidad contribuyen también a disminuir la probabilidad de lumbalgia, pero también es importante no levantar objetos pesados.

“Sobre todo cuando esto se hace de manera inadecuada, es decir, sin flexionar las rodillas y manteniendo la carga alejada del cuerpo porque esta mala práctica es con mucho, uno de los principales disparadores de dolor de espalda baja”, detalló.

La práctica de actividades como el yoga, ayuda en muy buena medida a fortalecer los músculos pero también a reducir situaciones de estrés con lo que se está contribuyendo a hacer menos frecuente en desarrollo de lumbalgia, explicó el especialista.

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