Un equipo de Europa descubrió que las mujeres que más flavonoides consumían tenían la mitad del riesgo de desarrollar cáncer estomacal que las que consumían menor cantidad de esas sustancias vegetales.

“Una dieta rica en flavonoides incluye alimentos de origen vegetal (como) las frutas, las verduras, los cereales integrales, los frutos secos, las legumbres y sus derivados (té, chocolate, vino)”,dijo por correo electrónico el autor principal del estudio, Raúl Zamora-Ros, del Instituto Catalán de Oncología, España.

“Este tipo de alimentación combinada con menos consumo de carnes rojas y procesadas es una buena forma de reducir el riesgo de desarrollar cáncer estomacal”.

Cada año, cinco de cada 100.000 mujeres estadounidenses desarrollan cáncer estomacal. Los nuevos resultados no prueban que los flavonoides prevengan la enfermedad, ya que pueden influir otros factores, como un estilo de vida más saludable.

Para realizar el estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, el equipo de Zamora-Ros utilizó una investigación en curso con casi 500.000 hombres y mujeres de 10 países de Europa. Tenían entre 35 y 70 años, y llevaban 11 años en el estudio.

En ese período se detectaron 683 cánceres estomacales; 288 en mujeres.

El equipo analizó los diarios alimentarios de los participantes para determinar la cantidad de flavonoides que consumían en promedio. Luego analizaron si esa cantidad estaba asociada o no con el riesgo de desarrollar cáncer.

Por ejemplo, el té verde contiene más de 12.511 mg de flavonoides por cada 100 g de hojas.

Las mujeres que consumían más de 580 mg diarios de flavonoides tenían un 51 por ciento menos riesgo de desarrollar cáncer estomacal que las que no ingerían más de 200 mg/día.

“Si se miran los números absolutos, esa reducción del riesgo no sería tan significativa como si habláramos del cáncer de colon”, precisó el doctor Richard M. Peek, director de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición del Centro Médico de Vanderbilt University, Nashville, y que no participó del estudio.

Zamora-Ros explicó que el riesgo individual depende de varios factores, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad o el consumo de carne roja.

Agregó que sorprendió al equipo la ausencia de una relación entre el consumo de flavonoides y el cáncer estomacal en los hombres y la atribuyó a diferencias en el consumo de tabaco, alcohol o a diferencias hormonales.

El autor dijo que el estudio suma más pruebas de que “el estilo de vida saludable reduce el riesgo padecer enfermedades crónicas”.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 17 de octubre del 2012
Reuters Health

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