Una nueva combinación de geles transdérmicos de testosterona y nestorona redujo la cantidad de espermatozoides a niveles de infertilidad en casi el 90 por ciento de los hombres evaluados.

“La anticoncepción hormonal funciona en los hombres”, aseguró la doctora Christina Wang, del Centro Médico Harbor-UCLA, en California.

“La combinación de andrógenos y progestina es más efectiva que la monoterapia con andrógenos, y funciona tanto como implantes inyectables o preparaciones transdérmicas”, agregó.

Luego de un estudio piloto promisorio, el equipo de Wang reunió a 99 hombres saludables para realizar un ensayo clínico aleatorizado de 24 semanas con la combinación de los dos geles.

Todos los participantes se aplicaron un gel con 10 mg de testosterona, pero un grupo se aplicó también un gel con 8 mg o 12 mg de nestorona o un placebo.

Entre las 20 y 24 semanas, la cantidad de espermatozoides de los 56 hombres que finalizaron el estudio había disminuido a 1 millón/mL o menos en muchos más usuarios de testosterona más 8 mg de nestorona por día (el 89 por ciento) o más 12 mg de nestorona por día (el 88 por ciento) que del gel de testosterona únicamente (el 23 por ciento).

Además, muchos más hombres se volvieron azoospérmicos -o considerablemente carentes de espermatozoides en el semen- con el gel de testosterona más 8 mg de nestorona (el 78 por ciento) o 12 mg de nestorona (el 69 por ciento) que con el gel de testosterona solamente (el 23 por ciento).

Todos los participantes recuperaron la concentración normal de espermatozoides (15 millones/mL o más) a los 116 días, luego de suspender la combinación de testosterona-nestorona.

La función psicosexual (deseo, actividad, disfrute) no varió entre los grupos, de acuerdo con los diarios personales de cada participante, según publica el equipo en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

Los integrantes de los tres grupos engordaron durante el estudio, pero sólo en el grupo tratado con 8 mg de nestorona la variación fue estadísticamente significativa (5,2 kg).

Los niveles de hemoglobina y hematocritos aumentaron de manera similar con los tres tratamientos (0,3 mg/dL y 1 por ciento, respectivamente). El colesterol HDL se redujo significativamente sólo en el grupo tratado con testosterona y 12 mg de nestorona por día.

La frecuencia de los efectos secundarios fue similar en los tres grupos; ninguno fue grave. Una quinta parte de los hombres desarrolló acné.

“Habría que optimizar la dosis de los medicamentos y eso aumentaría el porcentaje de supresión espermática. Nos gustaría que esté por debajo del 5 por ciento del grupo de control”, dijo Wang.

“Será necesario controlar la cantidad de espermatozoides (como ocurre después de una vasectomía) para confirmar que los resultados son muy bajos antes de que los hombres puedan utilizar esta combinación de geles como un anticonceptivo”, añadió.

El doctor David J. Handelsman, del Instituto de Investigación ANZAC, en Sídney, Australia, opinó que “un gel de uso tópico complicaría más la adherencia (y, por lo tanto, la efectividad) que una inyección cada dos meses”.

De hecho, más de un tercio de los participantes abandonó el estudio, “principalmente por motivos personales”, según escribe el equipo.

“Pero el problema real es que, a pesar de contar con mejores pruebas de efectividad, reversibilidad y seguridad que las disponibles cuando se lanzó la anticoncepción oral, aún no existen empresas farmacéuticas interesadas en desarrollar un producto de mercado”, continuó Handelsman.

“La ciencia existe y sólo se necesita un simple desarrollo comercial de un producto. El mercado falló en esta área: existe una demanda social, pero la industria no está interesada en satisfacerla”, expresó.

Los Institutos Nacionales de Salud y el Consejo de Población de Estados Unidos financiaron el estudio.

Reuters Health

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