Las noticias sobre infecciones gastrointestinales, sean bacterianas (E. coli, salmonellas…) o víricas (enterovirus), han comenzado a llenar páginas de periódicos en las últimas semanas. Algunas, como la salmonella, se convierten en verdaderas amenazas para la salud cada verano.

En Consumer.es proponen una serie de consejos para quienes sufren una infección de este tipo (cuyos síntomas van desde náuseas repentinas, ganas de vomitar y diarrea, a molestias estomacales, debilidad y malestar general y, a veces, fiebre). En principio, el tratamiento dietético en todos los supuestos de gastroenteritis es sencillo: reposo, ayuno, dieta astringente, sin fibra y abundante en líquidos (aparte de agua son aconsejables las bebidas isotónicas o de suero oral).

Dieta líquida: diferentes soluciones

Hay que comenzar con reposo absoluto y una dieta líquida desde el primer momento sin recurrir a medicamentos (excepto si se requieren para bajar la fiebre). Conviene beber abundante líquido para ayudar a eliminar los gérmenes del cuerpo y, al mismo tiempo, prevenir la deshidratación. El agua con limón (hay a quien le resulta más agradable que el agua sola), las infusiones digestivas o relajantes (manzanilla, hinojo, melisa, tila o hierbaluisa), los zumos de fruta sin pulpa, el suero oral o las bebidas isotónicas son algunas opciones. Si las náuseas y las molestias digestivas persisten, ayuda tomar pequeños sorbos de refresco de cola sin gas.

Primeros sólidos

Según desaparezcan vómitos y diarreas podrá pasarse a la ingesta de alimentos como el yogur con bifidobacterias. Debe optarse por una dieta de carácter astringente y sin residuo (sin fibra).

Para reducir la cantidad de fibra se debe optar por evitar verduras, frutas, legumbres, frutos secos, frutas desecadas y productos integrales (muesli, pan, arroz, pasta…). También es recomendable incrementar la cantidad de alimentos ricos en pectina, fibra soluble con efecto astringente: manzana rallada y oscurecida (oxidada), pera cocida, patata hervida “chafada”, membrillo y plátano maduro.
Alimentos con propiedades astringentes: Los taninos son unos compuestos presentes en algunas plantas y frutos (especialente en la manzana y el membrillo), con propiedades antiinflamatorias y que secan y desinflaman la mucosa intestinal.

Menú tipo

Desayuno: uno o dos yogures desnatados con bifidobacterias y un té reposado (mínimo 3 minutos). Compota de manzana o manzana asada.
Almuerzo: pan tostado untado con membrillo, abundante líquido (infusión, agua, bebida isotónica).
Comida: arroz blanco con calabaza, zanahoria y cebolla. Pechuga de pollo a la plancha con limón. Pan tostado e infusión digestiva.
Merienda: pan tostado con plátano. Yogur con bifidobacterias.
Cena: sopa de sémola con zanahoria y puerro. Tortilla de jamón york. Pan tostado e infusión digestiva.

Busquedas entrantes:

Post relacionados