Los hombres que creen que el tamaño importa y que sus penes no dan la talla, pueden encontrar el éxito con ciertos tratamientos no quirúrgicos para agrandar el órgano, según afirma un nuevo análisis de estudios de investigadores italianos.

Los investigadores, preocupados porque los pacientes buscaban formas no probadas y potencialmente peligrosas para agrandar el pene, examinaron la literatura médica para ver si los métodos populares no quirúrgicos tenían alguna base científica.

En una revisión de cinco estudios quirúrgicos basados en evidencia de 121 hombres y seis estudios no quirúrgicos de 109 hombres publicados entre 2000 y 2009, los investigadores encontraron que los extensores de pene, que alargan el órgano en un periodo de varios meses a través de la tracción, eran los más eficaces de los métodos no invasivos.

Sin embargo, una experta advirtió que los hombres juegan con fuego si manipulan el tamaño de sus penes simplemente por vanidad. La Dra. Elizabeh Kavaler, uróloga del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York, apuntó que los problemas funcionales que resultan de afecciones como los defectos congénitos o la cirugía para el cáncer de próstata podrían ameritar la cirugía del pene, pero que esos casos no son usuales.

“Para comenzar, es un órgano muy frágil, y si se comienza a hacer todo esto, se puede desfigurar… Es mejor dejarlo quieto”, comentó Kavaler.

El Dr. Paolo Gontero, coautor del estudio, señaló que los urólogos constantemente reciben consultas de hombres preocupados por el tamaño de su pene, a pesar de que la mayoría son de tamaño promedio, con una longitud de 2.5 a 10 centímetros (1 a 4 pulgadas) en estado de flacidez.

“Sin embargo, la mayoría de hombres que se quejan de un tamaño inadecuado del pene tiene problemas sexuales relacionados incluso si las dimensiones de sus penes caen dentro del rango normal, lo que se conoce como pene dismorfofóbico”, señaló Gontero, profesor asociado de urología de la Universidad de Turín. “Pero ningún estudio abordó específicamente el grado y tipo de molestia sexual en esta categoría de pacientes”.

La dismorfofobia “es una afección en que hay un defecto imaginario en la apariencia física”, según el estudio.

En un escrito que aparece en la edición de abril de la revista British Journal of Urology International, Gontero y colegas encontraron que los extensores de pene funcionan mejor que las técnicas como los dispositivos al vacío, los ejercitadores y las inyecciones de Botox, y que la satisfacción psicológica es igual de importante que cualquier cambio físico.

Una revisión de las técnicas quirúrgicas mostró que aumentaban el tamaño del falo en un promedio de alrededor de 1.27 a 2.5 centímetros (entre media y una pulgada), pero Gontero advirtió que la cirugía más segura, que corta el ligamento suspensorio del pene para alargarlo, con frecuencia da malos resultados.

“Por el contrario, los procedimientos de agrandamiento más complejos se consideran experimentales y potencialmente peligrosos”, apuntó.

“Todos los procedimientos que buscan alargar el pene deben considerarse inseguros, pues conducen potencialmente a malos resultados cosméticos y funcionales”, añadió Gontero. “He experimentado casos en que he tenido que operar de nuevo para extirpar sustancias aditivas inyectadas alrededor del pene”.

Los hombres estudiados tenían entre 24 y 56 años de edad, y se les dio un seguimiento de tres a 16 meses.

Más de 70 de ellos usaron extensores de pene, y seis experimentaron problemas menores como hematomas, dolor y picazón. Gontero señaló que los dispositivos lograron aumentos promedios de longitud en flacidez de entre medio y 2.5 centímetros (0.2 a una pulgada), y los hombres que lograron los mejores resultados apuntaron a su satisfacción.

“La aplicación de fuerzas de tracción progresivas y constantes es una técnica muy antigua usada por nuestros ancestros, y actualmente en algunas poblaciones tribales, para alargar el pene o el cuello”, aseguró.

Gontero dijo que la terapia cognitivo conductual podría ayudar a fomentar la confianza en algunos hombres.

Los tratamientos de vacío a largo plazo no parecen eficaces, pues no producen cambios físicos significativos luego de seis meses, dijo Gontero, pero sí ofrecieron cierto grado de satisfacción psicológica.

Gontero y colegas no encontraron evidencia científica que respaldara los ejercicios para alargar el pene.

El Dr. E. Douglas Whitehead, director de New York Phalloplasty y profesor clínico asociado de urología del Colegio de Medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York, dijo que la cirugía de los ligamentos suspensorios para alargar el pene puede ser más eficaz cuando se combina con técnicas de estiramiento.

“El cuerpo humano, incluso el hueso, puede alargarse”, afirmó. “Así que estirar el pene, si se hace por tiempo suficiente, funcionará. En cualquier caso, la libido y el deseo son aún mejores, porque uno se ve y se siente mejor sobre sí mismo”.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

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