Un estudio llevado a cabo por la Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba describe mejoras en la función arterial de personas mayores tras consumir aceite de oliva y otros alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados, frente a otras dietas bajas en grasas o ricas en grasas saturadas.

El trabajo, que se publica en American Journal Clinical Nutricional, considerada la revista clínica más importante sobre nutrición, se ha basado en conocer cómo puede influir la alimentación en el envejecimiento normal del sistema circulatorio de las personas mayores, concluyendo acerca de los “efectos beneficiosos” derivados de la dieta mediterránea sobre la función arterial de este grupo poblacional.

En esta investigación han participado una veintena de pacientes (diez hombres y diez mujeres) mayores de 65 años sin enfermedades relevantes, que consumieron tres tipos de dietas: la conocida como mediterránea, con predominio de alimentos ricos en ácidos grasos monoinsaturados (aceite de oliva); otra basada en ácidos grasos saturados y la última baja en grasas y alta en carbohidratos. Los participantes tomaron cada uno de estos regímenes durante cuatro semanas.

Aceite de Oliva

Así, se ha analizado el aspecto del endotelio, la capa que recubre la pared interna de las arterias y que juega un papel destacado en la correcta circulación sanguínea. Además, se ha tenido en cuenta la cantidad de micropartículas endoteliales y los marcadores de envejecimiento y oxidación celular.

Los beneficios de la dieta mediterránea

La conclusión principal del trabajo señala que la alimentación propia de la dieta mediterránea tiene efectos beneficiosos sobre la funcionalidad de las arterias de los pacientes comparado con las otras dos dietas, y que la dieta mediterránea estimula la regeneración celular del endotelio.

En este sentido, Javier Delgado, uno de los autores principales de este estudio, ha explicado que los marcadores que han medido indican que el endotelio de los vasos sanguíneos “resulta menos afectado por el deterioro asociado a la edad cuando se consume una dieta mediterránea basada en el aceite de oliva y que aumenta su capacidad de regeneración”.

Tras el consumo de la dieta mediterránea, según Delgado se identificaron en los pacientes “niveles más bajos de micropartículas y de marcadores de oxidación y envejecimiento, así como un mayor volumen de progenitores de células endoteliales”. También se vio cómo la capacidad de dilatación del endotelio “mejora con la dieta mediterránea y todas estas conclusiones se vinculan a una mayor protección ante futuros episodios cardiovasculares”, ha continuado.

Se trata de la primera vez que se obtienen resultados similares tras relacionar este tipo de dieta y el estado del sistema circulatorio en las personas mayores. Investigadores y clínicos vinculados a la Unidad de Lípidos ya han puesto en marcha un nuevo proyecto que pretende estudiar los mismos parámetros a gran escala, ampliando el número de pacientes.

Estos trabajos se incluyen en la línea de investigación abierta sobre aceite de oliva y dieta mediterránea en la Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis del complejo sanitario cordobés. EUROPA PRESS

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