Comer cereales para el desayuno, sobre todo cereales de grano integral, podría reducir el riesgo de desarrollar hipertensión, sugiere un estudio reciente.

“Encontramos un descenso de alrededor de veinte por ciento en el riesgo de desarrollar hipertensión en los que consumían cereales de desayuno de grano integral al menos siete veces a la semana”, señaló el investigador líder, el Dr. Jinesh Kochar, del Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston y del Sistema de Atención de Salud de la VA de Boston.

“Junto con otros estilos de vida saludables, como una ingesta baja de sal y actividad física, obtener grano integral de esta fuente tan asequible puede reducir el riesgo de desarrollar hipertensión crónica”, añadió.

Se tenía programado presentar los hallazgos del estudio, que no recibió financiación privada del sector, el martes en una conferencia de la American Heart Association, en Atlanta.

Para el estudio, el equipo de Kochar recolectó datos sobre 13,368 médicos de sexo masculino que participaron en el Estudio de la salud de los médicos I, un histórico ensayo que se inició en 1982.

Ninguno de los hombres sufría de presión arterial alta al inicio del estudio, pero durante los más de 16 años de seguimiento, 7,267 hombres desarrollaron hipertensión, encontraron los investigadores.

La hipertensión, que pone a la gente en riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, es una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos.

Los hombres fueron divididos en cuatro grupos según su consumo de cereal.

Cuando los investigadores ajustaron sólo por la edad, encontraron que los hombres que comían cereal al menos una vez a la semana reducían su riesgo de hipertensión en ocho por ciento frente a los hombres que no comían cereal. Consumir cereal de dos a seis veces por semana redujo el riesgo en 16 por ciento, y comerlo siete o más veces por semana redujo el riesgo en 25 por ciento.

Cuando el grupo de Kochar ajustó sus hallazgos para tomar en cuenta los antecedentes de tabaquismo, el peso, la ingesta de alcohol, el consumo de frutas y verduras, la actividad física y el historial de diabetes además de la edad, la diferencia seguía siendo significativa, aunque más modesta, con doce por ciento para los que comían de dos a seis porciones por semana y 19 por ciento para los hombres que comían siete o más porciones.

La asociación con una presión arterial más baja fue más potente para los cereales de grano integral que para los cereales de grano refinado, encontraron los investigadores.

Kochar especula que el efecto se debe en parte al alto contenido de fibra del cereal de grano integral. Los granos integrales también son buena fuente de micronutrientes, aumentan la sensibilidad a la insulina y reducen la inflamación, apuntó.

En un comentario sobre el estudio, el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale, dijo que “hace mucho hay evidencia de que la ingesta de granos integrales puede reducir la presión arterial de forma bastante marcada, y que se asocia con una menor presión arterial con el tiempo”.

Señaló que una variedad de mecanismos podrían producir este efecto benéfico. “Contienen vitaminas y minerales, como el potasio, que podrían relajar directamente los vasos sanguíneos”, señaló Katz. Otro factor que contribuye es la fibra soluble, “que ayuda a reducir los niveles de glucemia, lípidos e insulina, y a su vez reduce la presión arterial”, añadió.

Katz señaló que hay otra explicación obvia, pero que con frecuencia se pasa por alto. “Comer más granos integrales significa comer menos de otra cosa”.

“Cuando uno considera las múltiples opciones de comida rápida rica en sodio para el desayuno, tal vez se trate tanto de lo que un tazón de cereal elimina del desayuno como lo que le agrega, lo que ayuda a reducir la presión arterial y a mejorar la salud”, comentó Katz.

Más cereal podría significar menos bollitos y dónuts, por ejemplo.

Los expertos señalan que la investigación presentada en reuniones no ha sido sometida al mismo tipo de escrutinio riguroso dado a las que se publican en revistas médicas revisadas por pares.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

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