Un estudio reciente sugiere que un tercio de los pacientes que tienen presión arterial alta resistente sufren la llamada “hipertensión de bata blanca”.

La hipertensión de la bata blanca es cuando la presión arterial es alta en el consultorio médico pero normal en la vida diaria. La hipertensión resistente se refiere a la presión arterial que se mantiene por encima de los objetivos de tratamiento a pesar de tomar tres tipos diferentes de medicamentos al mismo tiempo.

En este estudio, investigadores españoles utilizaron una monitorización ambulatoria las 24 horas para comprobar la presión arterial de 69,045 pacientes, con una media de edad de 64 años, diagnosticados de hipertensión. La monitorización ambulatoria incluía revisiones regulares de la presión arterial cada 20 minutos bajo condiciones normales de la vida y del trabajo.

Los investigadores encontraron que el 37 por ciento de los 8,295 pacientes diagnosticados con hipertensión resistente tenían de hecho hipertensión de bata blanca y que más mujeres que hombres tenían hipertensión de bata blanca, 42 frente a 34 por ciento.

Los pacientes que tenían hipertensión resistente eran ligeramente más jóvenes, con frecuencia hombres y tenían presión arterial alta durante más tiempo así como peor perfil de riesgo cardiovascular. Entre este grupo había un gran número de fumadores, diabéticos y pacientes con hipertrofia ventricular y enfermedad cardiovascular previa.

El estudio aparece en la edición actual de la revista Hypertension.

“La monitorización ambulatoria de la presión debe ser obligatoria para los pacientes que tienen hipertensión resistente para determinar si tienen en verdad hipertensión o hipertensión de ‘bata blanca'”, apuntó el autor principal, el Dr. Alejandro de la Sierra, director de medicina interna del Hospital Mutua Terrassa de la Universidad de Barcelona, en un comunicado de prensa de la American Heart Association.

“Los pacientes se podrían beneficiar de saber que su presión arterial es normal durante las actividades diarias o si necesitan reforzar la dieta y tomar medicamentos para alcanzar ese objetivo”, según de la Sierra.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: American Heart Association, news release, March 28, 2011

Post relacionados