Una investigación reciente señala que un curso de dos meses de un antibiótico alivió la hinchazón y otros síntomas de colon irritable, un trastorno gastrointestinal común, durante más de dos meses luego de que terminara el tratamiento.

Los investigadores aseguran que la rifaximina, fabricada por Salix Pharmaceuticals, es el primer tratamiento para el síndrome de colon irritable que actúa sobre la causa subyacente de la afección en lugar de concentrarse en los síntomas.

Los hallazgos aparecen en la edición del 6 de enero de la New England Journal of Medicine.

En la investigación participaron 1,260 personas que tenían síndrome de colon irritable (SCI) pero no estreñimiento. Tomaron rifaximina o un placebo tres veces al día durante dos semanas.

Durante las cuatro semanas siguientes al tratamiento, cerca del 41 por ciento de los que habían tomado rifaximina refirieron “alivio adecuado” de los síntomas de SCI, frente a cerca de 32 por ciento del grupo del placebo.

Cuando se les preguntó sobre la hinchazón, cerca del 40 por ciento del grupo de la rifaximina aseguró que había hallado alivio del problema, frente al 30 por ciento de los que tomaron el placebo. Según los gastroenterólogos, la hinchazón puede ser uno de los aspectos más fastidiosos del SCI.

La gente del grupo de la rifaximina también informó sobre menos dolor abdominal y pérdida de heces acuosas, y los efectos de la terapia con antibióticos permanecieron diez semanas después de finalizar el tratamiento.

Esto es importante, según el Dr. Yehuda Ringel, gastroenterólogo y profesor asociado de medicina de la Universidad de Carolina del Norte en Chapell Hill y coautor del estudio.

Los tratamientos actuales, entre ellos los antidiarreicos y laxantes, no hacen más que dirigirse a los síntomas de SCI y actúan mientras las gente los siga tomando, según Ringel. Sin embargo, la rifaximina podría hacer más.

“Esta investigación muestra que los antibióticos funcionan en los pacientes de SCI, lo que sugiere que la flora intestinal tiene que ver con la causa de esta afección”, aseguró Ringel. “El efecto duró más de diez semanas luego de descontinuar el medicamento, lo que sugiere que estamos cambiando algo en la anormalidad subyacente”.

Salix Pharmaceuticals financió la investigación, un ensayo clínico de fase 3. La empresa ha solicitado aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos para el medicamento, que actualmente está aprobado para el tratamiento de la diarrea del viajero y la encefalopatía hepática, un trastorno cerebral causado por la enfermedad hepática.

Otro beneficio de la rifaximina, aseguró Ringel, es que no es bien absorbida por el organismo, lo que significa que pasa por el estómago a los intestinos y es excretada en las heces, en lugar de ser absorbida por el torrente sanguíneo.

Eso significa que hay menos riesgo de efectos secundarios que con antibióticos absorbidos sistémicamente, señaló el Dr. Jan Tack, profesor de medicina y jefe del Centro de Investigación Translacional de Trastornos Gastrointestinales de la Universidad de Lovaina (Bélgica), quien escribió un editorial acompañante.

“La rifaximina se muestra promisoria y tiene varias características atractivas”, aseguró Tack. “El SCI es una afección muy prevalente y la cantidad de terapias que son eficaces es muy, muy limitada. Claramente, hacen falta terapias nuevas”.

Hasta el veinte por ciento de los estadounidenses muestra síntomas de SCI, una afección recurrente que presenta síntomas como calambres, dolor abdominal, hinchazón y cambio en la consistencia y la frecuencia de las heces, por ejemplo estreñimiento y diarrea, según el Centro Nacional de Información sobre Enfermedades Digestivas (National Digestive Diseases Information Clearinghouse).

Aunque es incómodo y perturbador, el SCI no afecta los intestinos y no incrementa el riesgo de otras enfermedades, como el cáncer, advirtió Ringel.

Se desconoce la causa del SCI. Los investigadores no han logrado determinar una anormalidad específica, como una infección o inflamación, que lo explique.

Los cambios en la dieta y la reducción del estrés ayudan a muchos. Los médicos también recomiendan a veces antidiarreicos, laxantes o medicamentos para aliviar la hinchazón. Para casos persistentes, recetan antidepresivos, que pueden ayudar a reducir la sensación de dolor abdominal, aseguró Tack.

Pero para algunos, no es mucho lo que funciona y el SCI les impide trabajar, acudir a eventos sociales o incluso viajar distancias cortas.

Las investigaciones han sugerido que el desequilibrio de la flora intestinal que reside en el intestino y el colon podría contribuir al SCI.

El hecho de que un antibiótico, que elimina las bacterias, resultó efectivo, corrobora el concepto, según Ringel.

Pero queda mucho por determinar. Los expertos no saben si una alteración de la microflora sea lo que cause la afección o si quizá ese sea un resultado de la afección, según Ringel.

Además, la rifaximina es un antibiótico de amplio espectro, lo que significa que elimina muchos tipos de bacteria, según Tack. Los investigadores tampoco saben qué bacterias podrían contribuir al SCI.

“Además, actualmente contamos únicamente con doce semanas de datos”, según Tack. “¿Qué sucede en caso de reincidencia? ¿Se puede tratar nuevamente con rifaximina? ¿Funcionará?

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

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