(HealthDay News/DrTango) Usar imanes para estimular el cerebro podría aliviar la depresión en personas que no han encontrado alivio en los antidepresivos, según encuentra una investigación reciente.

“Hemos contestado una pregunta fundamental sobre la terapia [de estimulación magnética transcraniana, o EMT], que si realmente funcionaba”, planteó el Dr. Mark George, autor principal del estudio, y profesor de psiquiatría, radiología y neurociencias de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur. “La respuesta es sí”.

Los investigadores administraron terapia magnética a la mitad de un grupo de 190 adultos que habían estado deprimidos por al menos tres meses, pero no más de cinco años, y que habían tomado fármacos para la depresión, pero no habían obtenido resultados. A los demás se les dio un tratamiento placebo, es decir, una terapia simulada con imanes que era casi indistinguible de la verdadera, apuntaron los investigadores.

Luego de tres semanas, alrededor de catorce por ciento de los que recibieron la terapia magnética ya no estaban deprimidos, frente al cinco por ciento de los que recibieron el tratamiento placebo.

Los investigadores continuaron con el tratamiento con imanes durante tres semanas más entre los que aún estaban deprimidos, y también ofrecieron el tratamiento real a los participantes que habían recibido el falso.

Después de ese periodo, alrededor de 30 por ciento ya no estaba deprimido, dijeron los investigadores.

“En un ensayo riguroso, libre de influencias del sector y en múltiples lugares, con un placebo convincente, encontramos sin ambigüedad que la EMT funcionaba mejor que el tratamiento falso. Es un hito”, aseguró George.

Los hallazgos aparecen en la edición de mayo de Archives of General Psychiatry.

Los psiquiatras han estado interesados en las posibilidades de tratar la depresión con terapia con imanes durante más de una década, señalaron los expertos. Se cree que los que los imanes hacen es crear corrientes eléctricas en las células nerviosas de la corteza prefrontal izquierda, una región del cerebro que tiene que ver con la regulación del estado de ánimo. La corriente podría activar el área, que se ha mostrado tiene poca actividad en personas deprimidas, explicó George.

Pero evaluar la terapia con imanes ha sido difícil. Ha sido difícil llevar a cabo estudios doble ciego, en los que ni investigadores ni participantes saben quién recibe el tratamiento real y quién uno falso.

El estudio actual venció ese obstáculo creando un elaborado tratamiento falso. Durante la terapia magnética, los participantes recibieron corriente de forma indolora mediante una bobina electromagnética 3,000 veces durante 37 minutos. La corriente creaba una sensación de golpeteo con la cabeza que algunas personas dijeron que les recordaba a un pájaro carpintero, dijo George.

La bobina, que se dirige al área cerebral a ser estimulada, crea un campo magnético que pasa a través de la piel y el cráneo, y crea una corriente eléctrica en el cerebro.

Los participantes que recibieron el tratamiento falso sintieron el mismo golpeteo en el cerebro, pero un metal introducido debajo del imán impidió que el campo magnético entrara al cerebro, mientras que electrodos en el cuero cabelludo provocaban la sensación de golpeteo.

El uso de corriente eléctrica para tratar trastornos cerebrales ha existido en alguna forma desde los 40 y los 50, aseguró Tony Tang, profesor adjunto del departamento de psicología de la Universidad Northwestern. Sin embargo, la terapia electroconvulsiva o de electrochoque puede inducir convulsiones, y algunos estudios han mostrado que puede provocar pérdida de memoria y daño cerebral. Aunque es eficaz en algunas personas, el electrochoque era considerado sospechoso por el público, y hoy en día sólo se utiliza como último recurso, apuntó Tang.

La terapia magnética es esencialmente una forma mucho más suave y menos invasiva de la terapia de choque eléctrico, explicó Tang.

“La terapia magnética transcraniana es uno de los nuevos adelantos más emocionales de nuestro campo”, dijo Tang. “Todos los años salen nuevos medicamentos, pero todos son bastante similares entre sí, y no vemos gran diferencia en la eficacia. Con la EMT, el mecanismo es completamente distinto. Es una forma muy segura, muy suave y no invasiva de administrar terapia de electrochoque”.

En 2008, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos aprobó el mercadeo de un dispositivo utilizado para la terapia magnética para tratar la depresión que se considera levemente resistente al tratamiento, según la información de respaldo del estudio provista por el Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU., que financió el estudio.

El próximo paso, afirmaron los investigadores, es refinar el tratamiento para determinar si niveles más altos de estimulación magnética, o cambiar el lugar de la bobina magnética, podría ser incluso más eficaz, o si la terapia magnética podría funcionar mejor en conjunto con medicamentos.

En el estudio, los únicos efectos secundarios significativos fueron dolores de cabeza y una incomodidad leve en el lugar de la estimulación. La mayoría de participantes permanecieron libres de depresión durante varios meses tras la finalización del tratamiento, según el estudio.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

Post relacionados