En los ancianos, vivir la vida con propósito propicia la longevidad. Ésta es la conclusión de un estudio realizado en el Rush University Medical Center, de Chicago, y cuyo objetivo ha sido evaluar en personas ancianas la asociación entre vivir la vida con propósito y la mortalidad.

Los autores del trabajo, publicado en la revista Psychosomatic Medicine del mes de Junio del 2009, utilizan datos provenientes de 1.238 personas, con una edad media de 78 años, de las cuales el 73% eran mujeres y el 67% de la raza blanca, las cuales fueron seguidas, tras la valoración numérica de su propósito en la vida, durante 5 años. Durante los 5 años de seguimiento murieron 151 de las 1.238 personas (12,2%).

El análisis de la asociación entre vivir una vida con propósito y la mortalidad demostró que mientras más fuerte era el propósito menor era el riesgo de morir: la probabilidad de morir de una persona que al comienzo del seguimiento tenía la puntuación más elevada en el propósito era menos de la mitad de la probabilidad de morir de otra persona con la puntuación más baja.

Los autores consideran como un dato interesante que la asociación de tener un propósito en la vida con la mortalidad no varía por la edad, el género, la educación o la raza, y persiste después de tener en cuenta otras variables como son la depresión, la incapacidad, la neurosis, el número de enfermedades y los ingresos.

Estos hallazgos sugieren que, para las personas ancianas, tener un propósito en la vida propicia la longevidad y contribuye a vivir una ancianidad con calidad de vida.

10 cuestiones para evaluar el propósito de una vida:

  1. Yo me siento bien cuando pienso acerca de lo que he hecho en el pasado y lo que pienso hacer en el futuro.
  2. Vivo la vida al día y no pienso en el futuro.
  3. Tiendo a fijarme en el presente, porque el futuro casi siempre me trae problemas.
  4. Tengo la sensación de que en mi vida ha habido, y hay, dirección y propósito.
  5. Mis actividades diarias a menudo me parecen triviales y sin importancia para mí.
  6. Solía marcarme objetivos, pero ahora me parecen una pérdida de tiempo.
  7. Disfruto haciendo planes para el futuro y convertirlos en realidad.
  8. Soy una persona activa para llevar a cabo los planes que me he trazado.
  9. Algunas personas transitan sin objetivo por la vida, pero yo no soy una de ellas.
  10. A veces siento como si ya hubiera hecho todo lo que tenía que hacer en esta vida.

Los participantes valoran su nivel de acuerdo con cada cuestión en una escala de 1 a 5 puntos.

Fuente: Psychosomatic Medicine, Junio del 2009.

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