Científicos en Alemania descubrieron el vínculo genético entre la enfermedad de las encías –periodontitis– y el riesgo de infartos.

Se sabe desde hace tiempo que la periodontitis está asociada a las enfermedades cardíacas, pero hasta ahora no se conocía el vínculo entre ambas.

Ahora los investigadores de la Universidad de Kiel descubrieron una mutación genética común en las personas con periodontitis y los pacientes que han sufrido infartos.

Tal como señalaron los científicos en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana en Viena, los resultados de la investigación demuestran que las infecciones de las encías deben tomarse con seriedad y tratarse lo antes posible.
Factores de riesgo

La periodontitis es una enfermedad bacteriana que afecta al periodonto, el tejido que sostiene los dientes y que incluye a la encía y el hueso alveolar. A menudo comienza con la inflamación y sangrado de la encía causados por la acumulación de placa, una sustancia formada por bacteria que libera toxinas.

Si no se le trata a tiempo la infección de bacteria puede extenderse al tejido y hueso que sostiene a los dientes y provocar la pérdida de piezas dentales.

Tal como señalan los investigadores, la periodontitis, que es la principal causa de pérdida de dientes en adultos mayores de 40 años, es muy común en el mundo y se calcula que un 90% de las personas mayores de 60 años la padecen.

Por otra parte, las enfermedades coronarias se han convertido en la principal causa de muerte en todo el mundo.

Ambas enfermedades, tanto las coronarias como la periodontitis están asociadas a los mismos factores de riesgo: el tabaquismo, la diabetes y la obesidad.

Ahora la nueva investigación encontró una base genética que vincula a ambos trastornos.

El doctor Arne Schaefer, quien dirigió el estudio, descubrió una variante genética ubicada en el cromosoma 9 que es común en las dos enfermedades.

Los investigadores estudiaron a un grupo de 151 pacientes que padecían la forma más agresiva de periodontitis y a un grupo de 1.097 pacientes con enfermedad coronaria que ya habían sufrido un infarto.

“Estudiamos la región del cromosoma 9 que se sabía estaba asociada con el infarto al miocardio” afirma el doctor Schaefer.

“La variación genética asociada con los cuadros clínicos de ambas enfermedades resultó identica” agrega.

Posteriormente los investigadores quisieron comprobar esta asociación en otro grupo de 1.100 pacientes con enfermedad coronaria y 180 pacientes con periodontitis.

Y confirmaron que la variante del riesgo genético es idéntica en ambas enfermedades.

Aunque el doctor Schaefer y su equipo descubrieron cuál es la proteína que codifica el gen, llamada ANRIL, todavía no saben cómo ésta está vinculada a ambos trastornos.

Via: BBC Mundo

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