El sudor de los hombres huele diferente cuando se encuentran excitados sexualmente, y las mujeres pueden percibir esa diferencia en su esencia aunque no estén conscientes de ello, según revela un nuevo estudio.

La actividad sexual entre los animales está influenciada por los olores, pero hasta ahora poco se sabía de este fenómeno entre los seres humanos, y a pesar de que tres diferentes tipos de glándulas sudoríparas responden a la excitación sexual, nadie ha establecido de manera convincente que los olores corporales juegan un rol importante en las relaciones sexuales entre personas.

De acuerdo con el estudio realizado por Denise Chen, y publicado por la revista The Journal of Neurosciense, los evaluados aseguraron que los aromas que desprende el cuerpo son importantes para seleccionar a la pareja.

Las mujeres son capaces de distinguir entre los aromas del sudor sexual y el sudor convencional procesando los olores en diferentes partes del cerebro, señala la investigación que reproduce el The New York Times.

A un total de 20 hombres heterosexuales se les pidió colocar cojines absorbentes en sus axilas mientras observaban filmes eróticos durante 20 minutos, luego, se les pidió hacer lo mismo mientras veían películas con contenido neutral durante el mismo tiempo.

Otro grupo de 19 mujeres heterosexuales olió el sudor sexual y el sudor normal de los cojines que usaron los tres hombres que reportaron mayores niveles de excitación. Además, olieron dos cojines extras, uno humedecido con androstenediona, una hormona producida de manera natural en el sudor y de la que se cree es una hormona sexual, y el otro con un aroma neutral.

El doctor Adam K. Anderson, de la Universidad de Toronto, se dijo asombrado por los resultados. “Lo que un científico haría es destilar el componente más activo del sudor, pero aquí se comparó el sudor sexual tal cual y se encontró que el cerebro responde más hacia éste”.

En las respuestas verbales de las mujeres, todas excepto dos negaron que estuvieran oliendo sudor humano, y ninguna pudo distinguir entre el sudor sexual y el normal. Sin embargo, sus respuestas cerebrales manifestaron algo distinto.

Dos regiones del cerebro respondieron de una forma más significativa al sudor sexual que a cualquiera de los otros aromas.

El doctor Chen, quien participó en el estudio, dijo que sólo el área del hipotálamo es la que responde a las motivaciones y conductas sexuales, pero ésta zona no respondió ante los olores, pero los investigadores descubrieron que el cerebro de alguna forma reconoce la información emocional contenida en el sudor sexual, tratándolo diferente a los otros aromas.

Sin este estudio, ningún hombre hubiera imaginado que el hecho de abstenerse de tomar una ducha podría mejorar su vida sexual.

Via: El Universal

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