El estudio, publicado en la revista Nature, revela los circuitos cerebrales que logran que nunca olvidemos cómo hacer ciertas cosas.
El doctor José Antonio Bueri, jefe del servicio de Neurología del Hospital universitario Austral, explicó que existen dos tipos de memoria, “una de corto plazo y otra de largo plazo”. Lo que vemos, oímos, sentimos con el tacto y olemos va, en general, a la memoria de corto plazo, donde se almacena no más de 20 segundos. El neurólogo resaltó que aquello que registramos por interés, necesidad o motivos emocionales va a la memoria de largo plazo.
La mayoría de los pacientes que han sufrido un derrame cerebral (la interrupción de flujo sanguíneo al cerebro) no saben lo que les está ocurriendo y por lo tanto retrasan el tratamiento médico, que es crucial en este trastorno.
Una investigación llevada a cabo en Estados Unidos publicada en Emergency Medicine Journal (Revista de Medicina de Emergencia) estudió a 400 pacientes internados de emergencia en la Clínica Mayo.
Un nuevo microchip que podría revolucionar la forma como se diagnostican las enfermedades fue desarrollado por científicos en Estados Unidos.
Según los investigadores del Instituto de Tecnología de California (Caltech), con sólo una gota de sangre el microchip puede detectar en menos de 10 minutos la presencia de enfermedades como las cardiovasculares y el cáncer.
Universidad de California en Irvine, Beck descubrió que cantar libera químicos que crean una sensación de bienestar y felicidad en el cerebro. Cantar hace que produzcamos inmunoglobulinas A (IgA), una hormona que puede combatir la hormona del estrés conocida como cortisol, activando de esa manera el sistema inmunológico y generando en el cuerpo “proteína buena”.