Tras años de demandas y contrademandas, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos retiró los derechos de patente de un milenario frijol mexicano.

Estos derechos estaban en manos de un estadounidense que en 1996 solicitó y obtuvo una patente en ese país del frijol azufrado que se ha cultivado en México durante siglos.


La patente, con la que virtualmente se monopolizó y se apropió comercialmente la semilla durante 20 años, se ha convertido en un hito en la lucha contra la biopiratería.

Según los expertos, éste debe ser un ejemplo para poner fin al abuso potencial de propiedad intelectual de material vegetal, o germoplasma, que se origina en el mundo en desarrollo y que es patrimonio importante de miles de comunidades.

“Éste es un paso en una buena dirección”, le dijo a BBC Ciencia Daniel Debouck, jefe de la Unidad de Recursos Genéticos del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) de Colombia, organismo que estuvo involucrado en la denuncia de la patente.

“Porque esta patente impuso durante muchos años una gran limitación para los agricultores en México y también en EE.UU.”

“Y porque se trata de un producto que, a la par con el maíz, ha sido la principal fuente de proteína vegetal en muchos países de América Latina”, señala Debouck. BBC

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