Las mujeres que sufrieron la extirpación de uno o ambos ovarios antes de la menopausia enfrentarán mayor riesgo de problemas cognitivos o demencias, en comparación con aquellas que no se sometieron a la cirugía, de acuerdo con los resultados de un amplio estudio realizado por Mayo Clinic.

Llama la atención de los científicos el hecho de que las mujeres a las cuales se les quitaron ambos ovarios, pero que recibieron tratamiento con estrógenos hasta los 50 años, no registraron aumento en el riesgo.

El estudio, que incluye el seguimiento durante más de 30 años y entrevistas a casi 3 mil mujeres, apareció en la revista de la Academia Americana de Neurología.

Los especialistas de Mayo Clinic dicen que la investigación ayuda a aclarar dudas respecto a la función del estrógeno antes de la edad natural de la menopausia y su capacidad de proteger el funcionamiento cerebral.

La prueba es una de las primeras “en obtener datos a gran escala sobre enfermedades neurológicas en mujeres sometidas a extirpación ovárica”, explica el doctor Walter Rocca, neurólogo y epidemiólogo de Mayo Clinic, quien es el autor principal del estudio.

“Nuestros hallazgos contribuirán a que se comprenda mejor las ventajas y desventajas de la extirpación ovárica en mujeres jóvenes. Además, sugieren que existe un momento en el que surge la oportunidad terapéutica para recetar una terapia de reemplazo de estrógenos a las mujeres sometidas a la extirpación de los ovarios antes de los 50 años”, dice.

Esto es relevante, destaca Walter Rocca: porque ese periodo de oportunidad se da “antes de la edad en la que se presentaría naturalmente la menopausia, cuando los beneficios de neuroprotección posiblemente son mayores a los riesgos de los efectos colaterales de la terapia con estrógenos”.

Otros estudios, precisa, han demostrado que cuando se inicia el tratamiento con estrógenos después de los 60 o 65 años, aumenta el riesgo de sufrir problemas cardiacos, accidente cerebrovascular e impedimento cognitivo o demencia. El Universal

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