La forma saludable y científica de bajar de peso no es comer menos, sino comer mejor, llevar una dieta equilibrada, nutritiva, que no requiera necesariamente de cantidades reducidas de alimento

1. La única forma de bajar de peso es comer menos.

Falso. La forma saludable y científica de bajar de peso no es comer menos, sino comer mejor, llevar una dieta equilibrada, nutritiva, que no requiera necesariamente de cantidades reducidas de alimento.

2. La mejor forma de adelgazar es eliminar totalmente las grasas de la alimentación.

No es así. Las grasas son un nutrimento que el cuerpo humano necesita, como requiere todos los demás. Las grasas dan calor y protección al cuerpo humano y determinan la condición de la piel y el cabello.

3. Consumir fibra dietética ayuda a bajar de peso.

No exactamente, aunque puede hacerlo levemente y en forma indirecta. La fibra dietética mejora la digestión y facilita la eliminación de desechos, pero esto no influye de manera notable en el peso corporal.

4. Las personas obesas son siempre comedores compulsivos.

No es verdad. La obesidad es un problema multifactorial y no depende exclusivamente de un consumo excesivo de comida. Influyen en ella el ritmo metabólico de cada persona, su selección de alimentos, su estilo de vida y muchos factores más, incluyendo el estrés.

5. Es imposible llevar una alimentación balanceada cuando se come fuera de casa. Mentira. Con inteligencia y habilidad se pueden hacer elecciones en cualquier restaurante, o lugar de comida rápida, que proporcionen una buena nutrición.

6. Las necesidades nutricionales son iguales en el hombre y la mujer de la misma edad.

No. La mujer necesitará siempre más hierro que el hombre, para compensar la pérdida de sangre de la menstruación y más ácido fólico para garantizar la buena salud de los hijos que conciba. El hombre requiere más proteínas porque generalmente tiene un desgaste físico mayor que el de la mujer.

7. La cocina mexicana es muy engordadora porque contiene mucha grasa.

No necesariamente, Todo depende de su preparación. La buena cocina mexicana, de hecho, es una de las más ricas y saludables del mundo, porque usa muchos vegetales y hierbas, algunos poco conocidos.

8. La cantidad de alimentos que se consume es lo único importante; su distribución a lo largo del día, no importa.

La forma en que se distribuye la ingesta de alimentos es tan importante como la cantidad de comida que se consume. Lo ideal es un abundante desayuno, porque las calorías que se adquieren en él se gastan en el curso del día; en cambio, por la noche, al irse a la cama después de cenar, las calorías consumidas se acumulan. La fórmula: “Desayuna como rey, come como príncipe y cena como pobre”.

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