Solo un 17% de los niños de entre 5 y 13 años comen verdura a diario, según un estudio que refleja que más de la mitad de las madres reconoce tener problemas con las comidas de sus hijos y un 66 por cien no puede afirmar con seguridad que siguen una alimentación saludable.

Según el estudio presentado hoy por el Observatorio Idea Sana Eroski y la Fundación Dieta Mediterránea, el 64% de las madres afirma que sus hijos consumen pescado entre 2 y 3 veces por semana, y un 75% que comen una pieza diaria de fruta.

Sin embargo, el estudio refleja que solo un 37% de las madres afirma que la frecuencia del consumo de verduras es la ideal (2 o 3 veces al día), un porcentaje que se eleva al 64% en el pescado (2 a 3 veces por semana).

Carencias en ‘los tres pilares de la dieta mediterránea’
En el caso de las frutas, solo un 17% afirma que sus hijos toman la cantidad recomendada de 3 piezas al día, lo que confirma que existen carencias en ‘los tres pilares de la dieta mediterránea’, afirman los autores del análisis.

Un 73% de los niños afirman que la verdura no les gusta, un porcentaje que se reduce al 65% en el pescado y al 55 por ciento en la fruta.

Entre las razones para las dificultades a la hora de introducir estos alimentos en la dieta habitual de los menores, figura el ritmo de vida actual que condiciona a las madres a elaborar preparaciones rápidas, por lo que los productos sanos no son atractivos para los niños, explicó Helena Figuerola, de la consultora autora del estudio.

Una de cada cuatro madres preguntadas aseguró que utilizan trucos y estrategias para hacer que sus hijos coman estos alimentos, a pesar de los cual no consiguen introducirlos en la dieta diaria.

Por ello, agregan los autores del estudio, ‘se tiende a fomentar comidas que se sabe de antemano que van a gustar al niño, como pasta, arroz, patatas, fritos o sopa’.

Asimismo, las madres aducen que los niños son ‘cada vez más impositivos’ y prefieren tener tranquilidad en el poco tiempo que están con sus hijos en lugar de discutir sobre la comida, por ello la tendencia es ‘no imponer’, ‘pactar’, ‘ceder’ y ‘sustituir’.

Además el estudio detecta falta de información en un 57% de las madres, que sí conocen la idoneidad de estos alimentos pero no las cantidades recomendadas, así como una carencia de elementos de ayuda para fomentar buenos hábitos. Terra

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