Las mujeres que desarrollan diabetes durante su embarazo dan a luz a bebés más saludables si se las somete a un enérgico tratamiento, señaló un nuevo estudio, sugiriendo que todas las mujeres embarazadas deberían ser sometidas a exámenes para determinar si padecen la enfermedad.

El estudio, efectuado por investigadores australianos, es el primero que muestra que el tratamiento podría ayudar a evitar graves problemas en el momento del nacimiento.

Aunque las complicaciones no son muy comunes en el parto, con un tratamiento energético son cuatro veces menores entre bebés de madres que habían sido tratadas. Ni uno solo de los bebés de 490 mujeres que recibieron un enérgico tratamiento falleció. Hubo tres fallecimientos al nacer y otras dos muertes de infantes entre 510 madres que recibieron un tratamiento regular.

Los resultados del estudio se publicarán el próximo jueves en la revista especializada “New England Journal of Medicine” pero fueron presentados hoy en una reunión en San Diego por la Asociación de Diabetes de Estados Unidos.
La diabetes durante la gestación afecta a entre un 3% y un 7% de mujeres embarazadas en Estados Unidos, una cifra que está aumentando debido al creciente problema de la obesidad.

Un grupo médico de gran influencia, el Colegio de Obstetras y Ginecólogos, respalda exámenes de diabetes para todas las mujeres embarazadas. La Comisión de Servicios Preventivos de Estados Unidos, una organización federal que ofrece consejos sobre asuntos de salud, no ha adoptado una posición, indicando que aún faltan evidencias sobre si es o no conveniente ese tipo de exámenes.

La vicepresidenta de la Comisión, la doctora Diane Petitti, se negó a comentar específicamente el estudio australiano, pero indicó que el grupo siempre examina las investigaciones más recientes para actualizar sus pautas.

En un editorial que acompaña al informe el doctor Michael Greene, obstetra del Hospital General de Massachusetts, quien no participó en el estudio, dijo que éste ofrece “evidencias que respaldan el uso de exámenes y tratamiento de mujeres en riesgo”.

En el estudio, los investigadores hicieron el seguimiento de 1.000 mujeres a las que se diagnosticó diabetes de gestación. Durante el tercer trimestre de embarazo, las mujeres fueron separadas en dos grupos. A un grupo se le enseñó a controlar de manera enérgica la diabetes a través de una dieta especial, la supervisión del azúcar en la sangre, y terapia con insulina. El otro grupo recibió cuidado prenatal regular. Los resultados revelaron que un tratamiento energético permite un mejor parto.

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